Materia
VI Premio Internacional de poesía Claudio Rodríguez

1.ª edición, 2007.
80 pp.
Español/España.
 
ELGUERO, Ignacio
poesía Hiperión, 544
ISBN:978-84-7517-898-1
Precio: 7 euros.
Resumen

Ignacio Elguero, tiene publicados los libros de poemas Los años como colores, Cromos y El dormitorio ajeno. 38 poemas de amor, así como las antologías Inéditos 11 poemas de amor, 33 de Radio 3 y Periféricos, y varios libros de ensayo.
Elguero es periodista. Trabaja en RNE dedicado a la información literaria y cultural. Codirige en Radio 3 el programa La estación azul.
Críticas

“Elguero aparece ahora con una escritura más serena, más honda, cuajada en los bosques de Lucrecio, en el diálogo con Juan Ramón Jiménez y con Claudio Rodríguez, los tres nortes de su poesía.

“La memoria, la muerte, la pasión amorosa y, sobre todo, el deseo”, todo esto es la médula de Materia, donde el autor ha dado un salto con pértiga.

En definitiva, se trata de un libro vital, carnal, nacido de una tradición propia.”

Antonio Lucas, El Mundo, Madrid, 17.4.2007

“En Materia, Ignacio Elguero ha inscrito todo un ideario que sostiene lo que pudiera tomarse por una dicción irracional y que no lo es. No debería, sin embargo, dar la impresión de que lo filosófico no deja lugar al modo de conocimiento –y a temas, lenguaje, etc.– que a un libro de poesía le es propio. Todo lo contrario. Porque en los textos de Materia hay un contacto con la realidad y con la emoción que ésta suscita, hay incluso un apasionamiento por la existencia, por un tú que da razón a todo, pues “tú lo eres todo”. Así, aunque “todo es perecedero”, no hay duda de que estos poemas merecen su salvación.”

Túa Blesa, El Cultural, Madrid, 19.4.2007


“Apoyado en un verso bien ritmado y en un verbo dúctil y calador, Ignacio Elguero ha encontrado una voz propia y casi definitiva. Al reducir el tempo lírico hasta una extrema concreción (‘Consumimos materia / y obtenemos sustancia’) y dotar al conjunto de tan mística hondura, el lector tiene la oportunidad de hallar en cada lectura un nuevo secreto, un renovado misterio que hubiese quedado escondido.

Al hilo de esta Materia, he recordado la sentencia que Martín Heidegger dejase escrita tiempo atrás: ¿Quién quiera respuestas, que guarde silencio; quien busque preguntas, que lea poesía’. Tomen en cuenta esta recomendación del filósofo alemán y disfruten.”

Jorge de Arco, El Argonauta, Suplemento cultural del Diario de Ávila, 4.5.2007.


“Javier Lostalé ve este libro como un diálogo entre el poeta romano Lucrecio y Epicuro: ‘Une lo carnal y lo espiritual, ya que es materia encarnada en el vivir humano, amor, tiempo, memoria y deseo.’ Y tiene también fuego y pasión que, sin embargo, aparecen ‘al fondo del tono reflexivo y sereno con el que está escrito.’

Pero las cosas en las que se informa la materia, asevera el crítico y poeta Túa Blesa, ‘son también el disfraz… porque en los textos de Materia hay un contacto con la realidad y con la emoción que ésta suscita, hay incluso un apasionamiento por la existencia, por un tú que da razón a todo, pues tú lo eres todo.’”

Revista Leer, n.º 183, Madrid, junio 2007.


“No es un tratado de Metafísica el de Elguero. Ni hay que leerlo como tal. Hay que dejarse llevar por la emoción que nos producen sus versos, por la sabiduría de su ritmo. Aquí está la vibración del mundo y de los seres. Su latido. Y el deseo. Y el amor. Su servicio y su combate. La ‘Militia amoris’. El enfrentamiento de la piel con la piel, del ‘cuerpo contra el cuerpo’. La voluptuosidad del roce y la caricia. Las noches oscuras. La presencia y la figura de lo amado. Los ojos veladores de su imagen en la ausencia. El ‘juego’ del amor. Sus leyes ya previstas. La ‘eternidad perecedera’ del amor. El miedo. Un gran libro Materia.”

Rosa Romojaro, ABCD las Artes y las Letras, 1.9.2007


“Es un abrazo imposible que se fuga, una cacería de ilusiones, la savia anestesiada que calcina, los besos dorados del silencio. Ignacio Elguero se enfrenta en Materia, a través del amor, con la incógnita del hombre, con la nada incomprensible, los eslabones de la cadena exangüe, el no saber adónde vamos ni de dónde venimos. Con fondo de Aleixandre y Octavio Paz, con la sencillez de Juan Ramón, el poeta desgrana sus versos metafísicos desde el alba hasta la despedida porque el aire secuestrado es lo que queda, la nada palpable sin fe, sin dudas, sin axiomas. Todo el libro de Ignacio Elguero se centra en responder a esta pregunta: ¿Qué es el hombre?, como si se tratara de una verdad definitiva, de un absoluto, sembrados los poemas de dudas y carencias. Es el desvanecimiento de la palabra yacente, la descarga de la materia inabarcable, el dios fluvial de la sangre en los versos de Rilke, la eternidad perecedera del engaño cotidiano, el silencio más insoportable que el olvido.”.”

Luis María Anson, “Zigzag”, El Cultural, Madrid, 17.1.2008.

“Materia es el cuarto libro que se incorpora a la obra poética de Ignacio Elguero… Materia representa un verdadero salto cualitativo en su obra, no sólo por la sobriedad y la pureza de sus imágenes, depurada de todo artificio innecesario, sino también por la hondura de sus reflexiones. Con él, el autor ha alcanzado su madurez poética, logrando un modo propio de decir que busca la síntesis de la meditación y de la experiencia vital. Y esa síntesis la logra gracias al sentimiento amoroso.”

Mercedes Gómez Blesa, Revista de Occidente, Madrid, octubre 2007.

“Renovación y continuidad encontramos en Materia, última entrega del poeta Ignacio Elguero…
La elegancia clasicista en la modulación de la palabra se aviene aquí bien con la clasicidad de los argumentos que estructuran la composición de los poemas…
Un tema central se impone a lo largo del libro, vertebrándose en numerosas modulaciones y vertientes. El discurso fluye siempre en torno al círculo existencial conformado por el deseo y la pérdida…
Su intuición acaba por desembocar en en un elemento que es por completo ajeno a la filosofía antigua, vinculándose a la mística renacentista y al existencialismo contemporáneo: la experiencia de la nada.”

Eduardo García, El maquinista de la generación, n.º 14 Málaga, octubre 2007.

Ejemplo

PLACERES

Si el fósil del placer pudiese hablarnos,
si existiera ese fósil,
qué cuerpo nos daría, qué estructura
de nervios y de venas,
qué origen del amor petrificado
mostraría ese fósil.
 
Titulo Autor